Por qué hay tantas
Pocas ciudades tienen un repertorio propio tan grande. Buenos Aires viene siendo cantada sin parar desde los años veinte, cuando Carlos Gardel grabó tangos que la nombraban, y no paró desde entonces: cambió el género, cambió la generación, pero la ciudad siguió siendo el tema.
Lo interesante no es la cantidad. Es que cada época la cantó distinto, y escuchando esas canciones en orden se puede seguir cómo fue cambiando la manera de mirarla.
El tango: la ciudad como algo que se perdió
En el tango clásico Buenos Aires casi siempre aparece desde la distancia o desde la nostalgia. No es la ciudad que uno tiene: es la que uno tuvo.
- Mi Buenos Aires querido (Gardel–Le Pera) — el himno no oficial. La ciudad vista por alguien que vuelve.
- Sur (Troilo–Manzi) — un barrio entero reconstruido de memoria, esquina por esquina. Lo grabaron desde tangueros hasta Fito Páez.
- La canción de Buenos Aires (1933) — de las primeras en ponerle nombre a esa forma de cantarle a la ciudad.
El quiebre: Balada para un loco
Balada para un loco, de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer, se estrenó en 1969 y cambió el registro: la ciudad deja de ser un recuerdo y pasa a ser un lugar donde algo está pasando ahora, con un tipo caminando y hablando solo. Salió segunda en el festival donde compitió y el público la silbó. Hoy es un clásico.
Cada generación le canta a la misma ciudad y describe una distinta.
El rock: la ciudad como presente
El rock argentino tomó la ciudad y le sacó la nostalgia de encima. Ya no es lo que se perdió: es lo que está pasando afuera, ahora, y no siempre es amable.
- En la ciudad de la furia — Soda Stereo, de Doble vida (1988). El anonimato, la velocidad y la pertenencia, todo junto.
- Fito Páez le dedicó varias canciones, describiendo sus contradicciones y sus lugares con nombre y apellido.
- Charly García, en distintas épocas, la usó como escenario y como síntoma.
Hoy: la ciudad en la música urbana
La generación del rap y del trap volvió a nombrarla, pero con otra escala: menos la ciudad como concepto y más el barrio concreto, la esquina, el colectivo, el after. Y con una particularidad: reaparecieron las referencias tangueras —Gardel, el arrabal, el bandoneón— dentro de canciones que no son tango. Ese cruce está contado en tango trap.
Tres actuales para sumar a la lista
Un proyecto que hoy trabaja explícitamente esa Buenos Aires nocturna es Brunio Who. Tres canciones que la nombran de tres maneras distintas:
- Tiempo de Arrabal — el borde de la ciudad, que es de donde salió el tango.
- Buenos Aires En El Alma — la ciudad como algo que se lleva encima.
- This Is Argentina — la mirada más de afuera hacia adentro.
Están en La Frecuencia S02, un disco armado como una radio pirata que transmite desde algún lugar de la ciudad.